| La
República de Croacia es un país del sureste europeo, formó parte de la
antigua república de Yugoslavia, pero en el año 1991 declaró su
independencia ante esta. Su capital, principal, centro financiero
universitario y comercial es Zagreb, con un millon de habitantes en la zona
metropolitana. Actualmente se está negociando su adhesión a la Unión Europea
(UE). Croacia se encuentra en la orilla
nororiental del mar Adriático. Linda con Eslovenia y Hungría al norte; con
Serbia y Montenegro por el este, y con Bosnia-Herzegovina al sur y al este.
Esta república dobla en tamaño a Bélgica, y se encorva como un bumerán desde
las llanuras de la Panonia de Eslabona, a través del centro montañoso, hasta
llegar a la península de Istria y la accidentada costa adriática. El extremo
meridional de la costa croata, incluida la ciudad de Dubrovnik, está
separado del resto del país por un saliente de Bosnia-Herzegovina.
La principal atracción turística de Croacia
la constituyen sus playas. El país está formado por 1.778 km de línea
costera (5.790 km si se incluyen las islas). Sin embargo, muchas de las
playas cuenta con piedrecilla blanca en vez de arena. Las islas son tan
bellas como las helénicas; existen 1.185, pero sólo 66 están habitadas.El
mar adriático es uno de las zonas más limpias de la zona mediterranea, y su
claridad y transparencia hace que cada año millones de turistas queden
enamorados de su hermosa costa.
Croacia cuenta con siete excelentes parques naturales. Brijuni, cerca de
Pula, es el que está cultivado con más ahínco; destacan sus bien conservados
bosques de encinas mediterráneas. El montañoso Parque Nacional de Risnjak
alberga linces, mientras que los frondosos bosques del Parque Nacional de
Paklenica están poblados de insectos, reptiles y aves, entre ellos el buitre
leonado, en peligro de extinción. En el Parque Nacional de Plitvice se
pueden encontrar osos, lobos y ciervos.
El clima varía del mediterráneo de la costa
adriática al continental del interior. Las soleadas zonas costeras ofrecen
veranos cálidos y secos e inviernos suaves y lluviosos. Las montañas altas
de la costa actúan de escudo impidiendo que lleguen los fríos vientos del
Norte; esto hace que los croatas disfruten de una primavera temprana y un
otoño tardío. En Zagreb, las temperaturas medias alcanzan los 27ºC en julio
y descienden hasta los 2ºC en enero. |