| El paisaje iraní está
dominado por cordilleras que separan varias cuencas y mesetas unas de
otras. La poblada parte occidental es la más montañosa, con cordilleras
como los Montes Zagros y las Montañas Albors, formando ésta el punto más
alto del país en el Damavand a 5.607 m. La mitad oriental del país
consiste básicamente en un desierto deshabitado formado por cuencas con
ocasionales lagos de sal. Las únicas llanuras se encuentran a lo
largo de la costa del mar Caspio y en el Golfo pérsico junto a la
frontera con Iraq en Arvandrud (Shatt al-Arab). También otras llanuras
menos extensas se encuentran a lo largo de la costa del Golfo, en el
Estrecho de Hormuz y en el Mar de Omán.
El clima es árido o semiárido,
excepto en la costa del mar Caspio donde domina un clima subtropical.
Casi dos tercios de la población hablan
alguna lengua indoirania, aunque la única oficial es el persa, escrito
en un alfabeto árabe modificado. Étnicamente el 51% son persas, 7%
kurdos y el 2% baluches. Dentro del grupo túrcico destacan los azeríes
(24%) y los turkmenos (2%), pero también hay árabes (3%), armenios,
judíos, y asirios. La lengua árabe, siendo la utilizada en el Corán, es
enseñada en la escuela.
La mayoría son musulmanes: 89% chiitas,
la religión oficial del estado y un 10% sunnitas. Entre las religiones
minoritarias destacan la fe Bahá'í (actualmente perseguida), el
zoroastrismo, el judaísmo y el cristianismo.
La población de Irán se ha duplicado
desde el año 1979, aunque actualmente el reeemplazo generacional no está
asegurado. |