Elegiremos sólo 2 enclaves
turísticos de esta zona:
Benidorm y Mallorca
Que ver en
Benidorm?...
Empezamos nuestro
recorrido tomando como
punto de partida la plaza
de Canalejas, lugar donde
está ubicada la antigua
Casa Consistorial. Junto a
ella tenemos una de las
calles más típicas de
nuestro casco antiguo, "el
Carrer dels Gats";
una muestra del diseño
urbano del Benidorm
marinero de antaño.
Ascendiendo por sus
escalinatas empedradas
llegamos al lugar donde
está emplazada la
Iglesia de San Jaime,
cuyos orígenes los
encontramos en el siglo
XVIII.
Es precisamente en 1740
cuando se produce el
hallazgo de la
Virgen del Sufragio,
patrona de Benidorm; es
entonces cuando los
pescadores del pueblo
adquieren prestigio
Internacional al tener
encomendada la instalación
de la casi totalidad de
las almadrabas del
Mediterráneo (difícil arte
de pesca del atún, en el
que interviene un sistema
complicado de redes). A
partir de este momento es
cuando Benidorm
experimenta un notable
crecimiento y la ciudad
empieza a expandirse con
la creación de nuevas
calles: Santa Faz,
Condestable Zaragoza,
Alicante, etc. ... que
configuran el actual
pintoresco casco antiguo
de la ciudad.
Siguiendo
nuestra visita por el
Benidorm antiguo...
Es inevitable llegar a uno
de los lugares más
emblemáticos de la ciudad,
"El
Castillo-Mirador"
de Benidorm. En la gran
roca que divide las dos
playas se asentaba la
fortaleza que servía de
defensa ante las
incursiones de piratas
argelinos y berberiscos,
en los siglos XIV, XV y
XVI. Posteriormente el
Castillo fue abandonado,
quedando en la actualidad
sólo algunos restos de las
murallas, que permanecen
yaciendo sobre las rocas
del mirador, conocido
también como "Balcón del
Mediterráneo".
Después de haber
disfrutado de las
maravillosas vistas que
nos ofrece este lugar,
descendemos por las
escalinatas de piedra que
nos conducen al renovado
Puerto de Benidorm.
Junto al puerto, tenemos
la pequeña Playa
del Mal Pas, con
110 metros de longitud,
protegida por los
acantilados del castillo y
el propio espigón
portuario. Es en esta zona
de la ciudad donde se
desarrollan todas las
actividades náuticas y
desde donde además podemos
emprender una interesante
travesía en barco hasta la
Isla de Benidorm, conocida
también como “Isla
de los periodistas”.
De
regreso al puerto...
Contemplamos la fachada
marítima de la
Playa de Poniente,
de 2.974 metros
de longitud,
donde se encuentra el "Parque
de Elche",
llamado así debido a que
sus preciosas palmeras
proceden, en su origen, de
la vecina localidad
alicantina.
Seguiremos nuestro paseo
por la ciudad,
encaminándonos al gran
pulmón de Benidorm que no
es otro que el
conocidísimo "Parque
de L'Aigüera".
Esta gran obra de
arquitectura urbana,
diseñada por Ricardo
Bofill, cuenta con grandes
espacios verdes, su paseo
central y los dos
auditorios donde se
celebran la gran mayoría
de las manifestaciones
artísticas y culturales,
entre las que destaca el
Festival de la
Canción de Benidorm.
En este parque se
encuentra ubicado el nuevo
Ayuntamiento, edificio
futurista tanto por su
diseño como por su
funcionalidad.
Finalizando este
interesante recorrido,
nada mejor que disfrutar
del nuevo "Paseo
Marítimo de la Playa de
Levante" a lo
largo de sus 2.080 metros.
Al llegar la noche, es
cuando esta gran avenida
cobra su máximo esplendor,
sirviendo como lugar de
diversión y esparcimiento
para todos aquellos que
nos visitan."
Mallorca:
la
dama
del
Mediterráneo
La
elegante
isla
mayor,
como
la
llamaron
los
romanos
posee
todo
lo
que
uno
pueda
soñar.
Los
primeros
turistas
empezaron
a
llegar
a la
isla
a
principios
de
los
años
veinte
y,
hasta
la
guerra
civil,
fue
creciendo
en
ella
un
turismo
selectivo,
especialmente
de
intelectuales
y
artistas.
Su
clima
suave
de
cielos
despejados,
su
belleza
paisajística,
su
gran
historia,
y su
atmósfera
cosmopolita,
la
convierten
en
un
lugar
privilegiado,
donde
la
oferta
cultural
es
equivalente
a la
de
una
ciudad
diez
veces
mayor;
por
ejemplo
el
Auditorio
de
Palma
se
cuenta
entre
una
de
las
mejores
salas
de
conciertos
de
Europa.
En
Mallorca
encontramos
relax,
fuente
de
inspiración,
cultura
y
ocio,
"todo
en
tan
pequeño
territorio".
Mallorca:
qué
hay
que
ver
La
mayoría
de
los
visitantes
se
limitan
a un
pequeño
espacio
que
rodea
a la
playa
elegida
para
sus
vacaciones,
y
olvidan
que
aparte
de
una
bellísima
costa,
Mallorca
ofrece
maravillosos
paisajes
y
tesoros
entre
sus
llanuras
y
montañas
que
merece
la
pena
conocer.
Algunas
excursiones
por
la
misma
nos
mostrarán
una
riqueza
de
contrastes
inimaginable.
Comenzamos
por
la
capital,
Palma,
haciendo
un
bello
recorrido
por
la
Bahía
de
Palma.
Como
se
trata
de
tan
sólo
de
unos
16
Km.
desde
el
Puerto
hasta
El
Arenal,
recomendamos
hacerlo
en
bicicleta,
por
un
camino
que,
bordeando
la
costa,
nos
deparará
el
placer
de
la
lenta
degustación
de
las
bellas
playas
de
El
Portixol,
El
Molinar,
Coll
d'En
Rebassa
y
Can
Pastilla
para
terminar
en
el
Arenal
.
Para
volver
recomendamos
tomar
el
mismo
camino.
En
la
misma
Bahía
de
Palma,
se
encuentran
otros
enclaves
bellísimos
que
merece
la
pena
visitar,
como
Illetas,
una
bahía
de
unos
75
m.
de
extensión
con
bellos
pinares
que
acarician
una
costa
de
fina
arena,
o
Santa
Ponça,
playa
de
arena
finísima
y
aguas
transparentes.
Otra
excursión,
partiendo
desde
Palma
es
la
de
la
bellísima
Sierra
de
Tramuntana,
que
corre
paralela
al
mar
en
el
Noroeste
de
la
isla.
Aquí
no
sólo
disfrutaremos
de
unos
paisajes
extraordinarios,
sino
que
pasaremos
por
bellísimos
enclaves
de
gran
valor
histórico
y
artístico.
Podemos
elegir
entre
un
camino
más
corto,
tomando
la
carretera
N-711
en
dirección
al
Norte,
llegando
directamente
a
Soller,
o el
más
largo,
pasando
por
Calvía,
población
muy
pintoresca
con
bellos
paisajes
mediterráneos
de
olivares.
En
ella
destacan
su
Iglesia
Parroquial
románico-gótica
y el
Castillo
de
Bemdinat,
del
s.XVIII.
La
carretera
hasta
Andraitx
nos
lleva
por
bellísimos
pueblos
costeros
con
algunos
de
los
paisajes
más
bellos
de
la
isla;
pasamos
por
Cabo
Andritxol
y la
playa
protegida
de
Camp
de
Mar,
bellísima
cala
con
playa
de
arena,
y
una
isleta
en
el
centro.
Llegamos
por
fin
al
Puerto
de
Andraitx,
un
bellísimo
puerto
natural
rodeado
de
pinares
y
compartido
por
pescadores
y
veraneantes.
A
unos
5
Km.
en
el
interior
se
encuentra
el
casco
histórico
de
Andraitx,
del
que
tenemos
un
fantástica
panorámica
desde
lo
alto
del
cementerio
.
Los
puntos
más
interesantes
a
visitar
son
su
Iglesia
Parroquial
y la
casa-palacio
de
Son
Mas.
San
Telmo
es
sin
embargo
el
puerto
costero
más
visitado
de
la
isla,
quizás
por
su
fortaleza
del
s.
XVI
y
por
ser
punto
de
partida
para
la
bonita
Isla
Dragonera,
cerca
del
pueblo
se
encuentran
también
las
interesantes
ruinas
del
monasterio
Sa
Trapa.
Tomando
la
carretera
N-710,
desde
Andraitx,
disfrutaremos
de
maravillosas
vistas
de
la
costa,
especialmente
aconsejamos
visitar
los
alrededores
de
Puigpunyent,
pues
este
pueblo
se
asienta
en
una
bellísima
región
de
olivares
y
almendros.
Valldemosa,
será
la
próxima
estación,
la
Real
Cartuja
donde
vivió
Chopin
el
invierno
de
1838
a
1839
nos
recuerda
a su
historia
con
George
Sand.
A
pocos
kilómetros
encontramos
el
pequeño
y
encantador
puerto
de
Valldemosa.
Deiá,
hermoso
pueblo
montañero,
nos
depara
la
siguiente
sorpresa
con
su
belleza
paisajística
en
gran
armonía
con
las
construcciones
típicas.
Los
edificios
turísticos
han
respetado
la
singularidad
de
su
arquitectura
y su
cementerio
es
uno
de
los
más
bellos
de
Mallorca,
con
singulares
inscripciones
en
sus
lápidas.
Asimismo
es
de
gran
belleza
la
Bahía
de
Lluc
Alcari
y su
pequeña
playa.
En
un
enclave
de
gran
riqueza
botánica
se
encuentra
Soller,
ciudad
exponente
de
la
más
noble
arquitectura
mallorquina.
Un
gracioso
tranvía
eléctrico
conduce
al
puerto,
dominado
por
un
castillo
medieval,
y
con
un
barrio
de
pescadores
de
gran
tipismo.
También
en
Soller
encontramos
una
gran
riqueza
monumental
como
lo
muestran
la
Parroquia
de
San
Bartolomé,
neogótica,
el
Museo
de
Soller
o el
Convento
de
San
Francisco.
Muy
cerca
por
una
pequeña
carretera
llegamos
a
Biniaraix,
bellísima
muestra
de
la
arquitectura
mallorquina.
Cruzando
tortuosas
y
bellas
carreteras
de
montaña,
llegamos
un
enclave
considerado
de
los
más
bellos
del
Mediterráneo,
Sa
Calobra,
desde
donde
visitaremos
el
Monasterio
de
Lluc,
centro
de
gran
devoción
para
los
mallorquines,
el
cual
descansa
sobre
uno
de
los
más
altos
puntos
de
la
isla.
A
pocos
kilómetros
se
encuentra
Escorca,
pueblecito
situado
a
casi
500
m.
de
altitud.
Su
museo
alberga
una
interesante
colección
de
numismática,
cerámica,
orfebrería
y
arqueología.
Al
pie
de
dos
altas
colinas,
desde
donde
se
divisa
una
espléndida
panorámica
de
la
ciudad
y la
bahía,
encontramos
la
ciudad
encantadora
de
Pollença,
muy
pintoresca
con
sus
callejuelas
y
casas
antiguas.
Además
servirá
como
punto
de
partida
para
una
visita
cultural
por
este
importante
enclave
histórico
y
artístico.
Destacan
en
la
zona
el
Museo
de
Pollença,
con
exposición
de
pintura,
zoología
y
arte
medieval,
la
Atalaya
de
Formentor,
torre
de
finales
del
s.
XVI,
el
Castell
del
Rei,
ruinas
del
s.
XIV,
en
la
Sierra
de
Tarnelles,
el
Puig
de
Maria,
santuario
a
las
afueras,
la
Parroquia
de
Santa
María
de
los
Angeles,
templo
grecorromano
con
ornamentación
barroca,
y
tantos
más.
Sin
embargo
lo
que
quizás
nos
impresione
más
sea
el
Monte
Calvario,
una
escalinata
de
365
peldaños,
a
las
afueras
de
la
villa,
en
la
que
se
celebra
el
Via
Crucis.
En
la
cumbre
hay
un
oratorio
del
s.
XIV.
A 6
Km.
se
encuentra
el
Puerto
de
Pollença,
agradable
puerto
pesquero
que
ha
servido
de
refugio
a
veraneantes
y
artistas.
Aquí
se
asentó
una
colonia
de
artistas
cuyo
inspirador
fue
el
conocido
pintor
Anglada
Camassara,
su
obra
podremos
apreciarla
en
su
Museo,
ubicado
en
la
calle
que
lleva
su
nombre.
También
otro
gran
poeta
mallorquín
tiene
su
calle,
Costa
i
Llobera,
donde
se
puede
visitar
su
casa
natal.
A 7
Km.,
está
Cala
de
San
Vicente,
internacionalmente
conocida
con
sus
valles
poblados
de
pinares
que
casi
se
bañan
en
el
mar,
y a
9
Km.
la
Playa
de
Formentor,
muy
conocida
también
por
su
fina
arena
blanca,
ambos
enclaves
turísticos
de
gran
calidad.
En
paralelo
a la
vía
anteriormente
indicada
podríamos
volver
a
Palma
describiendo
otra
ruta
llena
de
riquezas
naturales
e
históricas.
Este
recorrido
lo
comenzaremos
al
otro
extremo
de
la
Bahía
de
Pollença,
en
la
ciudad
medieval
de
Alcudia,
para
la
que
merece
la
pena
tomarse
tiempo
y
visitar
sus
bellas
calles
flanqueadas
de
casas
palacio
de
los
s.
XVI
y
XVII,
su
Iglesia
Parroquial,
la
Puerta
de
la
Ciudad,
y su
Teatro
Romano,
muy
bien
conservado.
Después
tomaremos
la
carretera
N-717
y
llegaremos
a
Inca,
población
agrícola
e
industrial
con
una
producción
textil
y de
calzado
de
gran
prestigio.
Aquí
merece
la
pena
visitar
la
Catedral,
las
bodegas
o
cellers
donde
se
conservan
cubas
de
gran
volumen,
llamadas
botes
congranyades,
y
divisar
la
bella
panorámica
que
se
aprecia
desde
el
cercano
Puig
de
Santa
Magdalena.
Pasando
por
Binissalem,
llegaremos
de
nuevo
a
Palma.
Desde
Palma
en
dirección
Sureste
continuando
en
la
carretera
N-717,
merece
la
pena
visitar
Llucmajor,
que
a
parte
de
sus
pintorescos
y
bellos
paisajes,
como
el
ofrecido
por
la
pequeña
y
estrecha
Bahía
de
Pi,
nos
presenta
asimismo
algunos
monumentos
de
gran
interés,
como
la
Iglesia
Parroquial.
Santanyí
recuerda
a la
época
en
que
los
ataques
piratas
eran
tan
frecuentes
en
la
isla,
ya
que
éstos
situaban
su
base
de
operaciones
en
la
vecina
isla
de
Cabrera.
Todavía
se
conserva
la
antigua
puerta
de
la
muralla,
Porta
Murada.
Felanitx,
es
uno
de
los
cuatro
núcleos
urbanos
de
la
isla;
dedicado
a la
producción
de
vinos.
Destaca
su
Iglesia
Parroquial
y el
Santuario
de
San
Salvador,
regentado
desde
la
Edad
Media
por
los
ermitaños
de
la
orden
de
San
Antonio
y
San
Pablo.
Desde
el
mismo
se
divisa
una
espléndida
panorámica.
Manacor
es
la
segunda
ciudad
en
importancia
de
las
Islas
Baleares,
con
una
producción
importante
de
muebles,
objetos
de
vidrio
hueco
y
perlas
de
imitación.
Su
Museo
Arqueológico
bien
merece
una
visita,
con
exposición
de
importantes
series
prehistóricas
insulares
y
paleocristianas.
Muy
cerca
se
encuentra
Petra,
donde
nació
Fray
Junípero
Serra,
fundador
de
misiones
que
posteriormente
llegarían
a
ser
ciudades
de
la
actual
California.
Aquí
podremos
visitar
la
Casa
Natal
del
monje,
el
Monasterio
del
s.
XVII,
y
muy
cerca,
sobre
una
colina
la
Ermita
de
Nuestra
Señora
de
Bonany.
Muy
cerca
de
Manacor
se
encuentra
Porto
Cristo,
importante
zona
turística,
donde
encontramos
las
Cuevas
de
Drach,
bellísimas
cuevas
naturales
con
un
lago
subterráneo.
Merece
también
la
pena
visitar
el
Acuario,
con
toda
la
fauna
marina
de
las
Baleares
o el
Exotic-Park,
con
multitud
de
cactus
y
aves
exóticas
.
Desde
aquí,
bordeando
la
costa
tanto
al
Sur
como
al
Norte,
encontraremos
bellísimas
calas.
Destaca
en
esta
zona
Cala
Millor,
en
la
Bahía
de
Artá.
La
misma
península
de
Artá
es
de
gran
interés,
por
su
castillo,
casas
palacio
y
gran
concentración
monumental.
Se
recomienda
visitar
la
Iglesia
Parroquial,
el
Monasterio
de
San
Francisco
y el
Museo
con
importantes
piezas
prehistóricas.
Y
para
los
interesados
en
los
períodos
muy
remotos;
Ses
Paises
ofrece
hallazgos
importantísimos
de
la
época
megalítica.
Y
cómo
no
mencionar
las
bellísimas
Cuevas
Naturales
de
Artá
o la
fantástica
panorámica
que
se
divisa
de
la
Bahía
de
Alcudia
desde
la
cercana
Capilla
de
Betlem.
Muy
cerca
se
encuentra
la
conocida
Cala
Ratjada,
pueblo
típico
de
pescadores,
construido
junto
a un
castillo
medieval
(Castillo
de
Capdepera,
s
XIII),
hoy
convertido
en
zona
residencial.
En
esta
zona
encontramos
interesantísimos
enclaves,
como
la
Torre
de
Canyamel,
gigantesca
torre
defensiva
del
s.
XII,
o
los
Jardines
de
Casa
March,
importantísima
colección
privada
de
arte
moderno,
o
las
bellas
playas
de
la
zona
como
Cala
Mesquida,
una
excelente
playa
de
dunas,
a la
que
también
se
llega
en
bicicleta
por
un
bonito
camino
rural
No
podremos
dar
por
concluido
nuestro
viaje
sin
visitar
la
maravillosa
zona
de
la
Bahía
de
Alcudia,
que
abarcaremos
al
completo
si
la
divisamos
desde
el
Monte
San
Talaia.
Al
sur
hay
algunas
playas
muy
bonitas
y el
Puerto
de
Alcudia
que
bien
merece
la
visita.
Y ya
allí
el
Parque
de
la
Albufera.
Existe
un
camino
de
bicicletas
de
12
Km.
que
rodea
el
Parque
Natural.
Aunque
no
está
del
todo
pavimentado,
no
presenta
gran
dificultad,
pues
se
trata
de
un
camino
llano
y
sus
tramos
de
tierra
están
bien
alisados.
Se
recomienda
respetar
su
armonía
natural
no
vociferando,
ni
saliéndose
de
los
senderos.
También
se
puede
pasear
dentro
del
parque
por
diversos
caminos,
en
la
recepción
del
mismo
le
facilitarán
toda
la
información
necesaria.