|
Se
conoce como el
Levante
español
a la zona geográfica
peninsular de la
costa mediterránea.
Administrativamente se
corresponde con
Cataluña,
Islas
Baleares, la
Comunidad Valenciana,
la
Región
de Murcia y la zona
más oriental de
Castilla-La Mancha
y
Aragón,
aunque no existe ninguna
entidad
política,
territorial o
administrativa que
englobe o se ocupe de ella.
Elegiremos sólo 2 enclaves
turísticos de esta zona:
Benidorm y Mallorca
|
Que ver en
Benidorm?... |
|
Empezamos nuestro
recorrido tomando como
punto de partida la plaza
de Canalejas, lugar donde
está ubicada la antigua
Casa Consistorial. Junto a
ella tenemos una de las
calles más típicas de
nuestro casco antiguo, "el
Carrer dels Gats";
una muestra del diseño
urbano del Benidorm
marinero de antaño.
Ascendiendo por sus
escalinatas empedradas
llegamos al lugar donde
está emplazada la
Iglesia de San Jaime,
cuyos orígenes los
encontramos en el siglo
XVIII.
Es precisamente en 1740
cuando se produce el
hallazgo de la
Virgen del Sufragio,
patrona de Benidorm; es
entonces cuando los
pescadores del pueblo
adquieren prestigio
Internacional al tener
encomendada la instalación
de la casi totalidad de
las almadrabas del
Mediterráneo (difícil arte
de pesca del atún, en el
que interviene un sistema
complicado de redes). A
partir de este momento es
cuando Benidorm
experimenta un notable
crecimiento y la ciudad
empieza a expandirse con
la creación de nuevas
calles: Santa Faz,
Condestable Zaragoza,
Alicante, etc. ... que
configuran el actual
pintoresco casco antiguo
de la ciudad. |
|
|
|
|
|
Siguiendo
nuestra visita por el
Benidorm antiguo... |
|
Es inevitable llegar a uno
de los lugares más
emblemáticos de la ciudad,
"El
Castillo-Mirador"
de Benidorm. En la gran
roca que divide las dos
playas se asentaba la
fortaleza que servía de
defensa ante las
incursiones de piratas
argelinos y berberiscos,
en los siglos XIV, XV y
XVI. Posteriormente el
Castillo fue abandonado,
quedando en la actualidad
sólo algunos restos de las
murallas, que permanecen
yaciendo sobre las rocas
del mirador, conocido
también como "Balcón del
Mediterráneo".
Después de haber
disfrutado de las
maravillosas vistas que
nos ofrece este lugar,
descendemos por las
escalinatas de piedra que
nos conducen al renovado
Puerto de Benidorm.
Junto al puerto, tenemos
la pequeña Playa
del Mal Pas, con
110 metros de longitud,
protegida por los
acantilados del castillo y
el propio espigón
portuario. Es en esta zona
de la ciudad donde se
desarrollan todas las
actividades náuticas y
desde donde además podemos
emprender una interesante
travesía en barco hasta la
Isla de Benidorm, conocida
también como “Isla
de los periodistas”. |
|
Contemplamos la fachada
marítima de la
Playa de Poniente,
de 2.974 metros
de longitud,
donde se encuentra el "Parque
de Elche",
llamado así debido a que
sus preciosas palmeras
proceden, en su origen, de
la vecina localidad
alicantina.
Seguiremos nuestro paseo
por la ciudad,
encaminándonos al gran
pulmón de Benidorm que no
es otro que el
conocidísimo "Parque
de L'Aigüera".
Esta gran obra de
arquitectura urbana,
diseñada por Ricardo
Bofill, cuenta con grandes
espacios verdes, su paseo
central y los dos
auditorios donde se
celebran la gran mayoría
de las manifestaciones
artísticas y culturales,
entre las que destaca el
Festival de la
Canción de Benidorm.
En este parque se
encuentra ubicado el nuevo
Ayuntamiento, edificio
futurista tanto por su
diseño como por su
funcionalidad.
Finalizando este
interesante recorrido,
nada mejor que disfrutar
del nuevo "Paseo
Marítimo de la Playa de
Levante" a lo
largo de sus 2.080 metros.
Al llegar la noche, es
cuando esta gran avenida
cobra su máximo esplendor,
sirviendo como lugar de
diversión y esparcimiento
para todos aquellos que
nos visitan." |
| |
Mallorca:
la
dama
del
Mediterráneo
La
elegante
isla
mayor,
como
la
llamaron
los
romanos
posee
todo
lo
que
uno
pueda
soñar.
Los
primeros
turistas
empezaron
a
llegar
a la
isla
a
principios
de
los
años
veinte
y,
hasta
la
guerra
civil,
fue
creciendo
en
ella
un
turismo
selectivo,
especialmente
de
intelectuales
y
artistas.
Su
clima
suave
de
cielos
despejados,
su
belleza
paisajística,
su
gran
historia,
y su
atmósfera
cosmopolita,
la
convierten
en
un
lugar
privilegiado,
donde
la
oferta
cultural
es
equivalente
a la
de
una
ciudad
diez
veces
mayor;
por
ejemplo
el
Auditorio
de
Palma
se
cuenta
entre
una
de
las
mejores
salas
de
conciertos
de
Europa.
En
Mallorca
encontramos
relax,
fuente
de
inspiración,
cultura
y
ocio,
"todo
en
tan
pequeño
territorio".
Mallorca:
qué
hay
que
ver
La
mayoría
de
los
visitantes
se
limitan
a un
pequeño
espacio
que
rodea
a la
playa
elegida
para
sus
vacaciones,
y
olvidan
que
aparte
de
una
bellísima
costa,
Mallorca
ofrece
maravillosos
paisajes
y
tesoros
entre
sus
llanuras
y
montañas
que
merece
la
pena
conocer.
Algunas
excursiones
por
la
misma
nos
mostrarán
una
riqueza
de
contrastes
inimaginable.
Comenzamos
por
la
capital,
Palma,
haciendo
un
bello
recorrido
por
la
Bahía
de
Palma.
Como
se
trata
de
tan
sólo
de
unos
16
Km.
desde
el
Puerto
hasta
El
Arenal,
recomendamos
hacerlo
en
bicicleta,
por
un
camino
que,
bordeando
la
costa,
nos
deparará
el
placer
de
la
lenta
degustación
de
las
bellas
playas
de
El
Portixol,
El
Molinar,
Coll
d'En
Rebassa
y
Can
Pastilla
para
terminar
en
el
Arenal
.
Para
volver
recomendamos
tomar
el
mismo
camino.
En
la
misma
Bahía
de
Palma,
se
encuentran
otros
enclaves
bellísimos
que
merece
la
pena
visitar,
como
Illetas,
una
bahía
de
unos
75
m.
de
extensión
con
bellos
pinares
que
acarician
una
costa
de
fina
arena,
o
Santa
Ponça,
playa
de
arena
finísima
y
aguas
transparentes.
Otra
excursión,
partiendo
desde
Palma
es
la
de
la
bellísima
Sierra
de
Tramuntana,
que
corre
paralela
al
mar
en
el
Noroeste
de
la
isla.
Aquí
no
sólo
disfrutaremos
de
unos
paisajes
extraordinarios,
sino
que
pasaremos
por
bellísimos
enclaves
de
gran
valor
histórico
y
artístico.
Podemos
elegir
entre
un
camino
más
corto,
tomando
la
carretera
N-711
en
dirección
al
Norte,
llegando
directamente
a
Soller,
o el
más
largo,
pasando
por
Calvía,
población
muy
pintoresca
con
bellos
paisajes
mediterráneos
de
olivares.
En
ella
destacan
su
Iglesia
Parroquial
románico-gótica
y el
Castillo
de
Bemdinat,
del
s.XVIII.
La
carretera
hasta
Andraitx
nos
lleva
por
bellísimos
pueblos
costeros
con
algunos
de
los
paisajes
más
bellos
de
la
isla;
pasamos
por
Cabo
Andritxol
y la
playa
protegida
de
Camp
de
Mar,
bellísima
cala
con
playa
de
arena,
y
una
isleta
en
el
centro.
Llegamos
por
fin
al
Puerto
de
Andraitx,
un
bellísimo
puerto
natural
rodeado
de
pinares
y
compartido
por
pescadores
y
veraneantes.
A
unos
5
Km.
en
el
interior
se
encuentra
el
casco
histórico
de
Andraitx,
del
que
tenemos
un
fantástica
panorámica
desde
lo
alto
del
cementerio
.
Los
puntos
más
interesantes
a
visitar
son
su
Iglesia
Parroquial
y la
casa-palacio
de
Son
Mas.
San
Telmo
es
sin
embargo
el
puerto
costero
más
visitado
de
la
isla,
quizás
por
su
fortaleza
del
s.
XVI
y
por
ser
punto
de
partida
para
la
bonita
Isla
Dragonera,
cerca
del
pueblo
se
encuentran
también
las
interesantes
ruinas
del
monasterio
Sa
Trapa.
Tomando
la
carretera
N-710,
desde
Andraitx,
disfrutaremos
de
maravillosas
vistas
de
la
costa,
especialmente
aconsejamos
visitar
los
alrededores
de
Puigpunyent,
pues
este
pueblo
se
asienta
en
una
bellísima
región
de
olivares
y
almendros.
Valldemosa,
será
la
próxima
estación,
la
Real
Cartuja
donde
vivió
Chopin
el
invierno
de
1838
a
1839
nos
recuerda
a su
historia
con
George
Sand.
A
pocos
kilómetros
encontramos
el
pequeño
y
encantador
puerto
de
Valldemosa.
Deiá,
hermoso
pueblo
montañero,
nos
depara
la
siguiente
sorpresa
con
su
belleza
paisajística
en
gran
armonía
con
las
construcciones
típicas.
Los
edificios
turísticos
han
respetado
la
singularidad
de
su
arquitectura
y su
cementerio
es
uno
de
los
más
bellos
de
Mallorca,
con
singulares
inscripciones
en
sus
lápidas.
Asimismo
es
de
gran
belleza
la
Bahía
de
Lluc
Alcari
y su
pequeña
playa.
En
un
enclave
de
gran
riqueza
botánica
se
encuentra
Soller,
ciudad
exponente
de
la
más
noble
arquitectura
mallorquina.
Un
gracioso
tranvía
eléctrico
conduce
al
puerto,
dominado
por
un
castillo
medieval,
y
con
un
barrio
de
pescadores
de
gran
tipismo.
También
en
Soller
encontramos
una
gran
riqueza
monumental
como
lo
muestran
la
Parroquia
de
San
Bartolomé,
neogótica,
el
Museo
de
Soller
o el
Convento
de
San
Francisco.
Muy
cerca
por
una
pequeña
carretera
llegamos
a
Biniaraix,
bellísima
muestra
de
la
arquitectura
mallorquina.
Cruzando
tortuosas
y
bellas
carreteras
de
montaña,
llegamos
un
enclave
considerado
de
los
más
bellos
del
Mediterráneo,
Sa
Calobra,
desde
donde
visitaremos
el
Monasterio
de
Lluc,
centro
de
gran
devoción
para
los
mallorquines,
el
cual
descansa
sobre
uno
de
los
más
altos
puntos
de
la
isla.
A
pocos
kilómetros
se
encuentra
Escorca,
pueblecito
situado
a
casi
500
m.
de
altitud.
Su
museo
alberga
una
interesante
colección
de
numismática,
cerámica,
orfebrería
y
arqueología.
Al
pie
de
dos
altas
colinas,
desde
donde
se
divisa
una
espléndida
panorámica
de
la
ciudad
y la
bahía,
encontramos
la
ciudad
encantadora
de
Pollença,
muy
pintoresca
con
sus
callejuelas
y
casas
antiguas.
Además
servirá
como
punto
de
partida
para
una
visita
cultural
por
este
importante
enclave
histórico
y
artístico.
Destacan
en
la
zona
el
Museo
de
Pollença,
con
exposición
de
pintura,
zoología
y
arte
medieval,
la
Atalaya
de
Formentor,
torre
de
finales
del
s.
XVI,
el
Castell
del
Rei,
ruinas
del
s.
XIV,
en
la
Sierra
de
Tarnelles,
el
Puig
de
Maria,
santuario
a
las
afueras,
la
Parroquia
de
Santa
María
de
los
Angeles,
templo
grecorromano
con
ornamentación
barroca,
y
tantos
más.
Sin
embargo
lo
que
quizás
nos
impresione
más
sea
el
Monte
Calvario,
una
escalinata
de
365
peldaños,
a
las
afueras
de
la
villa,
en
la
que
se
| | | | | | |