|
Sicilia es la cuarta isla europea por dimensiones,
la principal isla italiana y la mayor del Mar Mediterráneo. Dentro de la
Región autónoma se encuentran, además de la isla homónima, varias islas más
pequeñas: los archipiélagos de las Islas Eolias a nordeste, las Islas Egadas
al oeste, las Islas Pelagie al suroeste, y las islas de Pantelleria al sur y
Ustica al noroeste. El clima en
Sicilia es cálido, con veranos calurosos debido al viento Siroco que llega
de Africa y genera de improvisto, cambios en la temperatura. Las
precipitaciones son escasas, repercutiendo en el aprovisionamiento hídrico;
pero esto no impide que la agricultura sea uno de los recursos económicos de
las regiones. Es notable la producción de cereales (ya importante en tiempos
Romanos), y abundante producción de olivas, que asegura una óptima
producción de aceite.
La cultura siciliana presenta la
característica particular de encontrarse en un contexto apartado de la
realidad italiana, expresándose a veces como una realidad distinta.
Sicilia es un lugar donde el ambiente, el
paisaje, la historia y los hombres determinan una sensibilidad diferente.
Así lo testimonian los numerosos nombres que han hecho y hacen de Sicilia
una tierra de cultura. Pintura, cine y escritura, por citar algunos campos
del saber, distinguen el modo de hacer arte de los sicilianos.
En esta tierra nace la literatura italiana
junto a la Corte de Federico II, aquí nacen muchas ideas políticas tales
como las de Don Sturzo y el parlamento más antiguo; ésta es la tierra de los
viajeros, de aquellos que descubrieron el conocimiento en los orígenes
griegos de Occidente; la tierr de las revueltas de los fasci siciliani, de
la lucha entre la legalidad y la ilegalidad mafiosa.
En la historia de las distintas dominaciones,
de los pueblos que se fueron sucediendo, Sicilia ha creado una identidad
propia y única que se expresa en las múltiples identidades de sus
habitantes. |